El músico malagueño cuenta con un chalé pareado en Boadilla estructurado en cuatro niveles que integra su espacio de trabajo musical en la planta sótano.
El cantante y compositor Pablo López tiene fijada su residencia en un chalé pareado ubicado en el municipio de Boadilla del Monte. La vivienda, de arquitectura contemporánea, destaca por integrar en la propia estructura residencial un espacio de trabajo profesional adaptado a sus necesidades musicales, así como por un diseño interior de líneas industriales y nórdicas.
Según ha detallado la revista ¡Hola! en un análisis sobre el inmueble, la edificación se distribuye en cuatro niveles: planta sótano, planta baja principal, primera planta y zona de buhardilla o terraza superior.

Estudio de producción musical en el sótano
El elemento diferencial de la vivienda respecto a una construcción residencial estándar se encuentra en el nivel inferior. La planta sótano ha sido acondicionada técnicamente como un estudio de grabación e insonorizado de uso privado. Este espacio permite al artista desarrollar labores de composición, ensayo y producción discográfica sin salir de su domicilio.

Distribución diáfana y materiales industriales
La planta principal del chalé está diseñada bajo un concepto de espacio abierto (open plan). El salón y el comedor se articulan en una única estancia articulada a dos alturas mediante un ligero desnivel en el suelo, lo que delimita las zonas de estar sin necesidad de tabiquería.

En cuanto a los materiales y el estilo decorativo, la vivienda presenta las siguientes características constructivas e interiores:
- Estructura y paramentos: Muros con acabados en hormigón visto y zonas de ladrillo expuesto.
- Iluminación natural: Cerramientos acristalados y ventanales de suelo a techo que conectan el salón con la zona exterior.
- Pavimentos y acabados: Suelos de madera en tonos claros para aportar calidez frente al carácter frío del hormigón.
- Gama cromática: Predominio de colores neutros (pantones grises, blancos y negros) combinados con mobiliario funcional de corte contemporáneo.
La cocina se integra dentro del área social de la vivienda, manteniendo la continuidad visual con el comedor y la zona de estar.
Zona exterior y equipamiento
En la parte exterior de la parcela, la propiedad dispone de un jardín privado que incluye un porche cubierto acondicionado como zona de descanso exterior y una piscina de obra. La planta superior cuenta asimismo con acceso a terrazas exteriores con vistas a la zona residencial.






