El patrimonio pictórico de la Ciudad Financiera del Banco Santander emprende un nuevo rumbo hacia Cantabria. Varias de las piezas maestras que durante años han permanecido en el complejo corporativo ubicado en Boadilla del Monte se desplazan ahora al centro Faro Santander.
Esta reorganización privada supone la salida de cuadros históricos firmados por maestros universales, los cuales dejarán sus dependencias habituales para formar parte de la muestra inaugural del recinto norteño.
El movimiento abarca obras firmadas por artistas de la talla de Velázquez, El Greco, Goya, Rubens y Tiziano, además de creadores de vanguardia como Miquel Barceló o Antoni Tàpies. La cuidada selección abarca casi 5 siglos de evolución artística, desde el Renacimiento hasta la creación contemporánea. Hasta este momento, gran parte de estos fondos se custodiaba en las dependencias administrativas de la entidad dentro del término municipal.
Una valiosa colección privada con origen en el municipio
Durante más de 2 décadas, el entorno empresarial de Boadilla del Monte ha actuado como sede central y custodia silenciosa de este catálogo artístico de primer nivel. El conjunto expositivo está formado por más de 160 años de adquisiciones corporativas y abarca temáticas que van desde los retratos cortesanos hasta la pintura religiosa. La salida de este catálogo marca un hito en la gestión de unos fondos que rara vez se han exhibido de forma unificada ante el público general.
La comitiva de cuadros viajará escoltada bajo estrictas medidas de preservación ambiental y vigilancia técnica. El destino final será el histórico edificio del Paseo de Pereda, cuya reforma ha sido ejecutada por el estudio del arquitecto británico David Chipperfield. Para la localidad madrileña, esta maniobra implica despedir temporalmente de sus instalaciones privadas a firmas consagradas de la historia del arte europeo.
El impacto del éxodo pictórico en la agenda local
La marcha de este grupo de lienzos coincide con la apertura del nuevo nodo cultural en el norte del país, donde las telas permanecerán expuestas hasta febrero de 2027. La comisaria María Dolores Jiménez-Blanco ha sido la encargada de articular el discurso narrativo que acompañará a la exhibición.
El proyecto norteño no solo se nutrirá del catálogo custodiado en Boadilla, sino que incorporará también cerca de 100 piezas pertenecientes a la colección mexicana Gelman, entre las que destacan autorretratos clave de Frida Kahlo y trabajos de Diego Rivera. Mientras tanto, las galerías del complejo financiero local reordenarán sus espacios para adaptar sus áreas administrativas tras el traslado de estas 140 obras maestras.






