El municipio de Boadilla del Monte se prepara para la entrada en vigor del Real Decreto 518/2026 que traerá nuevas multas a partir del próximo 1 de octubre. Esta actualización legal de la DGT exige a las administraciones locales, entre otros puntos, una revisión técnica de la señalización luminosa en sus cascos urbanos. El objetivo principal es eliminar los puntos de conflicto entre los conductores y los peatones en los pasos con preferencia.
Los semáforos de la localidad dejarán de alternar el color ámbar intermitente con la fase verde para quienes cruzan a pie. A partir de la fecha límite, la secuencia incorporará una luz roja fija obligatoria antes de autorizar el giro o el avance de los vehículos. Ignorar esta parada previa acarreará penalizaciones severas que ascienden a 200 euros y la quita de 4 puntos en el permiso de conducir.

Un ajuste técnico en las avenidas principales
La reprogramación informática de los reguladores de tráfico repartidos por el término municipal, como la avenida Siglo XXI o la carretera M-513, busca evitar que el automovilista deba decidir en cuestión de segundos si cede el paso o continúa la marcha.
La reforma de la Dirección General de Tráfico no se limita de forma exclusiva a la gestión de las intersecciones reguladas. Las nuevas pautas legales fijan los 15 años como la edad mínima para conducir patinetes eléctricos en el espacio público. Asimismo, los usuarios de estos dispositivos de movilidad personal deberán llevar casco de forma obligatoria y llevar las luces encendidas en horario nocturno.
Protección a ciclistas y nuevas exigencias sobre dos ruedas
Los conductores que circulen por Boadilla del Monte encontrarán también un marco más estricto al sobrepasar a los ciclistas en calzada. La norma establece que será obligatorio reducir la velocidad en al menos 20 kilómetros por hora respecto al límite máximo de la vía. Además, si el trazado dispone de 2 o más carriles por sentido, el vehículo tendrá que cambiar por completo de carril guardando 1,5 metros de margen.
Por su parte, las personas que circulen en motocicleta deberán utilizar calzado cerrado en todo tipo de trayectos urbanos e interurbanos. Cuando viajen por autopistas o vías rápidas periféricas, será obligatorio el uso de guantes de protección. Como novedad técnica, los motoristas podrán avanzar por el arcén derecho durante las retenciones prolongadas siempre que no superen los 30 kilómetros por hora.
El calendario institucional no concede margen de demora para la aplicación de este reglamento estatal. A partir del primer día del mes de octubre, la vigilancia policial velará por el cumplimiento de estas pautas en todo el trazado urbano. Los residentes deberán revisar su equipamiento de movilidad y adaptar sus hábitos al volante para evitar sanciones.






