Boadilla del Monte acoge esta semana una propuesta cultural singular pensada para el público familiar y los aficionados a la historia regional. La muestra divulgativa titulada Un río vertical recorre diversos municipios de la Comunidad de Madrid para conmemorar los 175 años de trayectoria del Canal de Isabel II. A través de 16 detalladas escenas elaboradas íntegramente en plastilina, la iniciativa explica cómo la llegada del suministro hídrico transformó la capital y sus alrededores en un motor de desarrollo moderno.
Esta iniciativa itinerante se instala en los espacios municipales tras su paso por otras localidades de la zona noroeste. Los visitantes que se acerquen a Boadilla pueden contemplar un itinerario gráfico que combina textos explicativos amenos con maquetas tridimensionales de gran valor pedagógico. La propuesta busca acercar a los ciudadanos la evolución de un servicio público esencial que nació en el siglo XIX para responder a las acuciantes necesidades de saneamiento de la época.

Del trazado decimonónico a las infraestructuras actuales
El recorrido histórico arranca en agosto de 1851, fecha en la que comenzaron los trabajos de construcción de la presa del Pontón de la Oliva. Aquella obra de ingeniería supuso un desafío colosal para la época, con un muro de 27 metros de altura y un canal de más de 70 kilómetros de longitud. Para completar la conducción hasta la capital se levantaron 29 acueductos, 4 sifones y 41 túneles, un esfuerzo en el que trabajaron 1500 penados y más de 2500 obreros en las tareas de mayor complejidad.
Las familias de Boadilla del Monte pueden descubrir en esta muestra pasajes poco conocidos de la ingeniería madrileña. Entre las escenas representadas destacan los antiguos oficios de aguadores, las pautas de saneamiento del siglo XIV y la inauguración oficial de las aguas en junio de 1858. El título de la exposición proviene de la famosa frase pronunciada por el ministro José Posada Herrera al ver brotar el primer gran chorro en la fuente de San Bernardo: «Señora, hemos tenido la suerte de ver un río poniéndose de pie».
Un referente de innovación pública y gestión hídrica
Además de repasar el pasado, la muestra aborda la transformación de la empresa pública en un referente global del ciclo integral del agua. En las maquetas situadas en Boadilla se refleja también el avance hacia las energías limpias, la producción de abonos y la implantación de modelos de economía circular en el siglo XXI. La entidad madrileña cuenta hoy con una plantilla superior a 3200 profesionales dedicados a la gestión hídrica y la innovación tecnológica.
El programa conmemorativo, desarrollado bajo el lema Impulsamos el futuro de Madrid, incluye actividades didácticas orientadas a los centros educativos de la localidad. Las autoridades locales destacan la importancia de ofrecer alternativas de ocio divulgativo que fomenten el conocimiento del patrimonio medioambiental entre los más jóvenes. La exposición permanece abierta en el horario habitual de las instalaciones municipales con acceso libre para todos los vecinos.






