Boadilla del Monte afronta un nuevo debate local centrado en la conservación de su patrimonio natural y el impacto de las infraestructuras urbanas. La plataforma Ecologistas en Acción Boadilla ha convocado una marcha de protesta para el próximo 3 de septiembre a las 20:00 h, con salida en el Club Social Parque Boadilla, bajo el lema emblemático de «¡No al sendero iluminado!».
La iniciativa ciudadana busca frenar la instalación de tendidos de luz artificial en las sendas del monte, argumentando que la medida provocará una alteración severa en los ecosistemas nocturnos de la zona.

La controversia surge tras la presentación del proyecto municipal de acondicionamiento de senderos, concebido para ampliar las opciones de ocio y deporte al aire libre en horarios nocturnos. Los portavoces de la plataforma conservacionista denuncian que la luz artificial «mata la noche, la biodiversidad y el paisaje», alterando los ciclos vitales de la fauna autóctona y acelerando el deterioro de la vegetación local. El colectivo sostiene además que la intervención supone un desembolso público innecesario que rompe de forma drástica con la identidad rural que ha caracterizado tradicionalmente al municipio.
El impacto medioambiental y la alteración de los ecosistemas en el punto de mira
Los informes técnicos aportados por los colectivos ecologistas señalan que la contaminación lumínica en espacios forestales perturba el comportamiento de aves nocturnas, mamíferos de pequeño tamaño e insectos polinizadores. Las farolas artificiales generan barreras invisibles que fragmentan los hábitats, obligando a muchas especies a desplazarse o bien reduciendo drásticamente sus posibilidades de alimentación y reproducción. En un enclave con la fragilidad biológica de Boadilla, la introducción de luminarias urbanas en zonas boscosas abre una brecha difícil de reparar a medio plazo.
Por su parte, los residentes partidarios de la protesta insisten en que el disfrute del espacio verde debe basarse en el respeto absoluto a los ritmos naturales de la masa forestal. La convocatoria del 3 de septiembre pretende reunir a cientos de familias y vecinos de Boadilla del Monte para exigir una revisión integral de la actuación prevista.
Debate entre la petición de las urbanizaciones y la conservación de la identidad rural
La encrucijada entre las peticiones de las urbanizaciones, donde muchos vecinos solicitan esa iluminación para asegurar sus perímetros y preservar el legado paisajístico reactiva la discusión sobre el modelo de crecimiento del municipio.
Mientras que los vecinos que llevan años solicitando el proyecto defienden la necesidad de ofrecer alternativas de paseo seguras durante las horas sin luz solar, los críticos recuerdan que el atractivo diferencial de la localidad radica precisamente en la conservación intacta de sus parajes forestales.
Las organizaciones convocantes confían en abrir un turno de diálogo con las urbanizaciones que solicitan estas mejoras, y con los responsables locales para explorar otras alternativas que eviten el tendido eléctrico sobre el suelo forestal.






