Boadilla del Monte se despide de uno de los proyectos deportivos con mejores resultados de su historia reciente tras confirmarse la disolución de su club de waterpolo femenino. La entidad ha comunicado el cese de su actividad ante la imposibilidad de sostener la logística que exige la alta competición en la región. Las dificultades para cuadrar los horarios en las instalaciones municipales han llevado a la junta directiva y a los padres a tomar una decisión drástica.
La trayectoria de este grupo de deportistas situó a Boadilla del Monte en lo más alto de las clasificaciones de Madrid dentro de las categorías de formación. La cantera local acumuló en los últimos años 3 títulos autonómicos y logró clasificarse en 2 ocasiones para las fases finales del Campeonato de España. Sin embargo, estos méritos no han sido suficientes para garantizares las horas de lámina de agua necesarias para ejercitarse con garantías.
La cesión pública disponible para la plantilla se limitaba a 1 única calle en la piscina municipal durante 2 horas a la semana. Esta disponibilidad obligaba a las familias a alquilar vasos en recintos privados para completar la preparación física y táctica que exige la liga territorial. La suma de estos costes, unida a los viajes, equipaciones y fichas de la federación, generó un gasto medio superior a los 25.000 euros anuales sufragado por los padres.
El reto de encajar el deporte de base en las instalaciones públicas
El crecimiento demográfico experimentado en Boadilla del Monte ha incrementado de forma notable la demanda de uso en todos los polideportivos de la localidad. Las concejalías se ven obligadas a hacer encaje de bolillos para atender a las escuelas infantiles, los cursos de natación libre y las diferentes entidades del municipio. Esta saturación del espacio provoca que deportes con necesidades muy específicas, como el waterpolo, sufran mayores trabas para desarrollar su actividad diaria.
A diferencia del fútbol o el baloncesto, que cuentan con mayor número de campos en el término municipal, las disciplinas acuáticas dependen exclusivamente de la disponibilidad de piletas con la profundidad adecuada. El consistorio se ha visto sobrepasado por la falta de metros cuadrados frente a un tejido deportivo que no para de crecer. Los responsables locales reconocen la dificultad de satisfacer todas las solicitudes sin perjudicar el acceso de los vecinos a las clases colectivas.
La disparidad en la asignación de recursos públicos respecto a los deportes minoritarios genera debates recurrentes en los periodos de planificación de cada temporada. Varios colectivos del municipio señalan que el rendimiento y las medallas conseguidas deberían ponderar más a la hora de repartir el tiempo de uso en las canchas y piscinas. Por contra, la administración suele priorizar la rentabilidad social y el número total de inscritos para dar servicio al mayor número de familias posible.
Las jóvenes promesas competirán bajo la bandera de otros municipios
La disolución de la entidad provocará que cerca de 45 jóvenes promesas afincadas en Boadilla del Monte defiendan los colores de otros equipos de la zona oeste. Las jugadoras se incorporarán en las próximas semanas a la estructura de clubes de la capital y de localidades colindantes que sí disponen de cuadrantes de entrenamiento más amplios. La diáspora de talento deja a las ligas de Madrid sin la representación de una de las canteras más destacadas de la última década.
El desenlace deja un poso de amargura entre los familiares que durante temporadas sostuvieron el proyecto de forma altruista. A pesar de la tristeza por no poder competir con la camiseta de su pueblo, los padres destacan que lo prioritario es que las atletas mantengan la ilusión por la natación competitiva. La grada local perderá el dinamismo de una hinchada que acudía cada fin de semana a animar a sus categorías desde alevín hasta juvenil.
Esta salida masiva de fichas invita a una reflexión profunda sobre el modelo de gestión de las infraestructuras en los núcleos de población con alta natalidad. La convivencia entre el deporte recreativo y el de alto rendimiento exige inversiones continuas en nuevas dotaciones para evitar que las entidades locales terminen muriendo de éxito. El municipio encara el nuevo curso con el desafío de ampliar su oferta de instalaciones para no perder más talento deportivo.






