Boadilla del Monte ha estado muy cerca de vivir una situación crítica debido a la virulencia del gran incendio forestal originado en la Sierra Oeste madrileña. La confluencia de varios focos simultáneos y las complejas condiciones meteorológicas amenazaron con desplazar las llamas hacia el este de la región.
Las autoridades autonómicas han confirmado que la rápida intervención de los equipos de emergencia evitó una catástrofe que podría haber afectado a 1.000.000 de vecinos en el entorno metropolitano.
El fuego comenzó hace 7 días en 3 puntos distintos situados entre Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y la localidad abulense de Burgohondo. La fuerza del viento terminó por unir estos frentes hasta crear una masa de fuego con capacidad para generar su propia atmósfera meteorológica. Al llegar al embalse de San Juan, el flanco oriental tomó un impulso alarmante que avanzaba directamente hacia el centro de la provincia.
La trayectoria inicial situó la amenaza en la línea imaginaria que une Valdemorillo, Brunete y Boadilla del Monte.
El temor a evacuaciones masivas obligó a mantener la máxima alerta en los puestos de mando desplegados en Navalcarnero. Un cambio providencial en la dirección del viento hacia el suroeste, sumado a un esfuerzo contundente de los bomberos, logró desviar el avance hacia la sierra de Guadarrama y contener el peligro.
El operativo clave tuvo lugar en las inmediaciones de Valdemaqueda, donde 400 profesionales trabajaron durante la tarde y la noche de forma ininterrumpida. Apoyados por maquinaria pesada y tendidos de manguera manuales, lograron fijar en la carretera M-537 un cortafuegos definitivo. Esta acción contuvo el frente norte y redujo las probabilidades de que las cenizas o las llamas alcanzaran el término de Boadilla del Monte.
Se ha destacado el papel preventivo que desempeñan las zonas de pastoreo en el monte
El mantenimiento de la actividad ganadera ha permitido crear franjas naturales con menor carga de vegetación seca que facilitan la labor de extinción. Por ello, la administración regional solicitará reducir los trámites administrativos para que la gestión forestal sea más ágil en todos los municipios limítrofes.
El episodio deja en evidencia la necesidad de mantener una coordinación estrecha entre provincias vecinas, dado que el fuego no respeta límites territoriales. El municipio de Boadilla del Monte recupera la tranquilidad tras unas jornadas de máxima tensión donde la respuesta de los servicios de extinción resultó determinante. La atención se centra ahora en vigilar los puntos calientes y consolidar los perímetros para evitar cualquier rebrote durante los días de más calor.
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