Boadilla del Monte cuenta desde este verano con un centro renovado para la oración continua y el cultivo de la espiritualidad cristiana.
La congregación internacional de las Hijas de la Sagrada Familia ha fijado su sede en el inmueble conocido como monasterio Belén del Santísimo Sacramento. Las dependencias corresponden al antiguo convento cisterciense de la localidad, un edificio histórico que recupera su función litúrgica original tras una profunda adaptación. El acto oficial de bendición fue presidido el pasado 28 de junio de 2026 por el máximo responsable eclesiástico de la diócesis de Getafe, Ginés García Beltrán.
La entidad religiosa responsable de esta iniciativa fue fundada en el año 2011 en la ciudad colombiana de Barranquilla por la madre María Jesús Morales. Durante un periodo de 15 años, la organización ha mostrado una notable expansión territorial que ha permitido establecer comunidades activas en 5 provincias de la geografía española.

La apertura del convento de Boadilla del Monte consolida la implantación de la sección contemplativa dentro de la zona central peninsular. Las integrantes de esta orden organizan su rutina en torno al culto continuado a la Eucaristía, la meditación privada y las horas del oficio divino.
Dos áreas diferenciadas pero complementarias en el desarrollo de sus tareas
Por un lado, las religiosas dedicadas a la clausura fundamentan su presencia en el recogimiento, el trabajo manual cotidiano y la intercesión por la comunidad social. Por otro lado, la división de vida activa ejecuta proyectos educativos, labores de evangelización comunitaria y programas de apoyo a grupos familiares en diversas regiones. Existe una fraternidad de laicos asociados que comparten la doctrina y los métodos espirituales promovidos por la institución.
El recinto edificado en Boadilla alberga también una casa de espiritualidad destinada a la celebración de convivencias y jornadas de retiro interior, la sede del espacio formativo Incarnatus Est, cuyo programa pedagógico está coordinado por el ensayista y académico Fabrice Hadjadj, con módulos de pensamiento y reflexión orientados a jóvenes que buscan profundizar en la comprensión racional de sus creencias.
La inauguración del Monasterio Belén aporta a Boadilla del Monte la capilla número 7 dedicada a la veneración ininterrumpida dentro de la demarcación getafense. Las normas internas de la congregación señalan que la oración perpetua constituye un servicio abnegado por la cohesión de los creyentes y la transmisión de valores humanos.
La recuperación arquitectónica del complejo preserva la armonía urbanística del entorno sin distorsionar el perfil de la zona residencial. Los vecinos del municipio tienen acceso a las áreas públicas de la iglesia para la asistencia a los cultos semanales.
La llegada de las religiosas a Boadilla dinamiza el panorama de las instituciones religiosas de la zona oeste madrileña, y las autoridades eclesiales estiman que las actividades formativas del centro atraerán a numerosos visitantes interesados en la cultura cristiana y el patrimonio local.






