La remodelación urbana en Boadilla el Monte de las conexiones viales en el entorno de la calle Monte Archanda ha entrado en una fase decisiva para mejorar la seguridad vial del municipio y trae consigo un importante número de nuevos árboles en el municipio.
El consistorio ha diseñado un plan integral que busca eliminar la peligrosidad de los cruces actuales mediante la construcción de infraestructuras modernas.
Este proyecto de reordenación vial conlleva una sensible reorganización de los elementos vegetales de la zona para poder ejecutar los trabajos de accesibilidad. La intervención técnica se ha planificado al detalle para minimizar el impacto en el entorno residencial y garantizar la fluidez del tráfico.
Los informes técnicos del proyecto civil confirman que las obras afectarán de manera directa a un total de 31 árboles situados en el trazado actual. La dirección facultativa ha determinado que 19 ejemplares tendrán que ser talados por la imposibilidad de mantenerlos en su ubicación original debido al nuevo diseño de las calzadas. Por otro lado, un grupo de 12 árboles será recuperado de forma íntegra mediante técnicas especializadas de trasplante a otras zonas verdes de la localidad.
La necesidad de ampliar el espacio público para el peatón y más seguridad para la circulación ha obligado a tomar estas medidas.
La seguridad en las intersecciones es el motivo principal que justifica el grueso de las actuaciones sobre el arbolado de Boadilla del Monte. En el cruce específico con la calle Monte Archanda únicamente se retirarán 2 ejemplares que impiden cumplir con la normativa vigente en materia de accesibilidad universal.

El resto de llos árboles talados se concentra en la superficie destinada a la construcción de dos nuevas glorietas que regularán el paso de los vehículos de forma más eficiente. Los técnicos municipales sostienen que estas rotondas son imprescindibles para acabar con la siniestralidad de unos puntos que en la actualidad resultan peligrosos para los conductores y peatones.
La respuesta medioambiental ante la pérdida de estos ejemplares se traducirá en una ambiciosa campaña de reforestación por todo el término municipal.
Las directrices del área de medio ambiente de Boadilla del Monte establecen una compensación muy superior a las exigencias legales mínimas con la introducción de 675 nuevos árboles.
Se distribuirán tanto en el propio barrio afectado por los trabajos como en el resto de los distritos que componen la localidad. El objetivo es que la masa forestal neta del municipio aumente de forma considerable una vez concluyan las fases de plantación previstas en el cronograma general.
El pliego de condiciones de la obra contempla además la creación de una bolsa adicional de previsión por si surgieran imprevistos durante los movimientos de tierras. Este fondo técnico de reserva se activaría únicamente de forma justificada en el caso de que fuera estrictamente necesario talar algún árbol más por razones de estabilidad o seguridad.
La administración local insiste en que todas las eliminaciones de arbolado programadas se ejecutan como última opción viable tras descartar alternativas que comprometieran la seguridad del tráfico. La prioridad de los ingenieros ha sido salvar el mayor número posible de ejemplares nativos mediante modificaciones en el trazado de las aceras.
La protección del entorno natural y las medidas de compensación verde han tenido un reflejo directo en las partidas presupuestarias asignadas a la contrata. El presupuesto global de la intervención ha experimentado un incremento importante debido a la complejidad de las labores de reposición y a las mejoras introducidas en la conservación del arbolado de Boadilla del Monte.
Los trabajos avanzan según los plazos establecidos y se espera que las nuevas glorietas entren en funcionamiento durante los próximos meses.






