El prestigioso restaurante de Boadilla del Monte San Babiles ha firmado una sobresaliente actuación en la reciente edición del Festival Brasas del Narcea, consolidando su posición entre la élite culinaria del país.
Aunque el establecimiento local no logró alzarse con el primer puesto en esta reñida competencia, su participación demostró el altísimo nivel de la gastronomía que se desarrolla en el municipio.
Los jueces del certamen destacaron la enorme calidad de todas las propuestas presentadas en una de las convocatorias más complejas que se recuerdan hasta la fecha.
La cita gastronómica, celebrada en la localidad asturiana de Cangas del Narcea, reunió a 12 de los mejores especialistas en el arte del fuego y la carne. El máximo galardón de este año recayó en el cocinero malagueño Sergio Redondo, quien lidera el espacio Rub Smoke House en la capital de la Costa del Sol. El vencedor consiguió encandilar al jurado mediante un menú innovador que fusionaba técnicas de la barbacoa norteamericana con materias primas de gran calidad, como la ternera asturiana y el chivo lechal Malagueño.
La trayectoria del ganador añade un componente de sorpresa a un certamen caracterizado por la veteranía de sus participantes habituales. Hace apenas dos años, el triunfador de esta edición limitaba su actividad culinaria al ámbito doméstico como una simple afición personal antes de dar el salto al sector profesional. Su propuesta batió por un estrecho margen de puntos a los restaurantes La Flaca, de Zamora, y Uncle Bob Taberna Jamaicana, ubicado en la localidad alicantina de Benidorm.

Para los vecinos y visitantes habituales de Boadilla del Monte, la presencia de su establecimiento de referencia en esta final nacional supone un indudable motivo de orgullo. El equipo de San Babiles compitió cara a cara con Chefs de arraigada tradición internacional. Esta visibilidad exterior contribuye a posicionar la oferta hostelera de Boadilla del Monte como un claro referente de excelencia dentro de la Comunidad de Madrid.
El presidente del tribunal calificador, Pepe Ron, admitió públicamente las dificultades para emitir el veredicto definitivo debido a la sofisticación de las recetas presentadas. Los expertos debieron examinar de forma minuciosa tanto el punto exacto de cocción de las piezas como la originalidad de las guarniciones y salsas de acompañamiento. En este entorno tan exigente, la propuesta de Boadilla del Monte cosechó valoraciones muy positivas que confirman el crecimiento sostenido de su cocina en los últimos tiempos.
El evento asturiano no solo atrajo a críticos especializados, sino también a centenares de comensales que abarrotaron los espacios públicos destinados a las degustaciones en directo, y que han conocido la calidad gastronómica de Boadilla del Monte, cuyos negocios hosteleros se nutren de un público cada vez más formado y exigente con los productos de calidad.
Los responsables del restaurante San Babiles ya trabajan en la incorporación de nuevas técnicas de brasa observadas durante estas jornadas de alta cocina.






