El Palacio del Infante Don Luis de Boadilla del Monte ha comenzado una transformación fundamental para garantizar que su riqueza histórica sea disfrutada por todos los ciudadanos sin excepción. El Consistorio ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de obras destinado a mejorar la accesibilidad de este monumento del siglo XVIII mediante tecnología de vanguardia.
Esta intervención se centra en la supresión de los obstáculos físicos que hasta ahora limitaban el recorrido de personas con movilidad reducida por las distintas estancias del edificio.
Los trabajos técnicos contemplan la instalación de un ascensor de última generación y dos plataformas elevadoras diseñadas específicamente para no alterar la estética del conjunto monumental. El Ayuntamiento busca así equilibrar la protección del patrimonio histórico con las necesidades de una sociedad moderna que demanda espacios públicos plenamente inclusivos. La inversión destinada a estas mejoras refleja el compromiso municipal con la conservación de su edificio más icónico y la integración social de todos sus vecinos.
Se instalarán dos plataformas elevadoras ocultables que permanecerán integradas bajo el pavimento actual mientras no se encuentren en funcionamiento, manteniendo intacta la estampa visual del Palacio.
En lo que respecta a la movilidad vertical interna, se ha proyectado la incorporación de un elevador eléctrico que conectará de forma eficiente las cuatro plantas que conforman el Palacio. Este sistema se situará estratégicamente en una zona de almacén próxima a la capilla para minimizar el impacto visual y estructural en las salas nobles del recinto. El diseño del elevador prescinde de cuarto de máquinas, lo que permite una integración más limpia y sencilla dentro de los muros históricos de la edificación palaciega.
La ejecución de este nuevo núcleo de comunicación vertical requiere una intervención minuciosa que combina técnicas de perforación controlada con refuerzos estructurales de alta resistencia. Los operarios utilizarán estructuras de acero y hormigón para asegurar la estabilidad del forjado original durante la creación del hueco necesario para el desplazamiento de la cabina. Este procedimiento garantiza que la estructura del Palacio no sufra daños colaterales y cumpla con todas las normativas vigentes de seguridad y edificación.
El presupuesto total asignado para el desarrollo de esta importante mejora en las infraestructuras locales asciende a la cifra de 301.774,27 euros.
Una de las premisas fundamentales de esta actuación es que el Palacio del Infante Don Luis mantenga su intensa agenda cultural sin interrupciones para el público general. El edificio continuará albergando los conciertos de música clásica, las exposiciones artísticas y las visitas guiadas programadas, además de los actos de carácter institucional habituales. El Consistorio ha diseñado un plan de obra que prioriza la comodidad de los visitantes y la correcta gestión de los eventos culturales durante todo el periodo.
Para lograr este objetivo de compatibilidad, los trabajos más ruidosos o molestos se organizarán meticulosamente fuera del horario de apertura del monumento boadillense. De esta forma, las cuadrillas de trabajadores avanzarán en las tareas de montaje y perforación sin interferir en la experiencia de quienes acuden a admirar las salas o los frescos de la capilla. Esta coordinación logística permite que la vida social y cultural de Boadilla del Monte no se vea mermada mientras se ejecutan estas reformas tan necesarias.
Este proyecto se encuentra integrado dentro del primer Plan Integral para la Integración y Bienestar Social de las Personas con Diversidad Funcional impulsado por el equipo de gobierno local.
El objetivo final que persigue la administración local es que la inclusión plena deje de ser una meta futura para convertirse en una realidad cotidiana en las calles de Boadilla. Al adaptar un edificio de la complejidad y el valor del Palacio, se envía un mensaje claro sobre la prioridad que supone el bienestar de todos los colectivos. La eliminación de escalones y la facilitación del tránsito vertical son pasos esenciales para que cualquier vecino pueda participar activamente en la vida cultural del municipio.
El Palacio del Infante Don Luis representa el corazón de la identidad histórica de la localidad y su apertura total es una demanda que ahora encuentra una respuesta técnica sólida.
Con la culminación de estos trabajos a finales de año, Boadilla del Monte reforzará su posición como un municipio referente en la gestión del patrimonio histórico accesible. La combinación de sistemas elevadores invisibles y un ascensor discreto demuestra que es posible adaptar los tesoros del pasado a las exigencias sociales del presente. Los ciudadanos podrán disfrutar pronto de un monumento sin barreras, donde la historia y la igualdad de oportunidades se dan la mano en cada rincón del Palacio.






