La posibilidad de que Boadilla del Monte cuente por primera vez con una conexión de Cercanías ha dado un paso relevante tras la decisión del Ministerio de Transportes de incluir al municipio en el estudio de viabilidad de la futura línea entre Móstoles y Navalcarnero.
Este análisis, actualmente en fase de adjudicación, contempla no solo la recuperación de un proyecto ferroviario paralizado desde hace más de una década, sino también la opción de desarrollar un ramal adicional que conecte con Villaviciosa de Odón y Boadilla del Monte, dos de las principales localidades del oeste de Madrid sin acceso a tren.
Un cambio estratégico en la movilidad de Boadilla del Monte
De materializarse, esta infraestructura supondría un cambio estructural en la movilidad de Boadilla del Monte, un municipio que en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento poblacional y económico, pero que sigue dependiendo en gran medida del transporte por carretera y del Metro Ligero.
La llegada del Cercanías permitiría conectar directamente con el eje de la línea C-5, facilitando los desplazamientos hacia Madrid y otros municipios del suroeste, además de ofrecer una alternativa real a vías congestionadas como la A-5, la M-50 o la M-501.
Un proyecto largamente esperado
El origen de esta iniciativa se encuentra en el antiguo proyecto de ampliación de la línea C-5 desde Móstoles-El Soto hasta Navalcarnero, cuyas obras quedaron paralizadas hace más de 15 años. Ahora, el Ministerio ha retomado el plan con una inversión global prevista de 1.350 millones de euros destinada a modernizar la línea y mejorar su capacidad.
Dentro de este nuevo enfoque, la posible incorporación de Boadilla del Monte al trazado ferroviario supone un avance significativo, ya que por primera vez aparece recogida en un estudio oficial, pasando de ser una reivindicación histórica a una opción real en análisis.
Entre la oportunidad y la cautela
Pese al interés generado, tanto las administraciones como los expertos insisten en que el proyecto se encuentra en una fase inicial. El estudio deberá evaluar diferentes alternativas de trazado, costes y demanda antes de definir si el ramal hacia Boadilla del Monte es viable.
En caso de avanzar, el proceso requerirá todavía la redacción del proyecto definitivo, la obtención de financiación y la ejecución de las obras, lo que sitúa cualquier posible conexión en un horizonte a medio o largo plazo.
Un primer paso hacia el tren en Boadilla
Aun así, la inclusión de Boadilla del Monte en este estudio marca un punto de inflexión en la planificación del transporte en la zona. Por primera vez, el municipio entra en el mapa ferroviario como una posibilidad real, abriendo la puerta a una mejora sustancial de su conectividad y calidad de vida.






