En el marco de la reciente celebración del Día Mundial del Agua, el Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha presentado unos resultados excepcionales en lo que respecta a la gestión de sus recursos naturales. Las políticas de sostenibilidad y los nuevos protocolos de innovación implantados por el consistorio han dado sus frutos de manera tangible durante el pasado ejercicio de 2025. Según los datos oficiales, el municipio ha logrado reducir su consumo hídrico global en más de un 12 %, consolidándose como un referente regional en el cuidado del medio ambiente.
Este hito no es fruto del azar, sino de una estrategia integral orientada a garantizar que cada gota de agua se utilice de la forma más responsable posible. La administración local ha reafirmado su compromiso con un modelo de ciudad que prioriza la eficiencia, especialmente en un contexto climático donde la gestión del agua se vuelve cada vez más crítica. Los esfuerzos se han centrado principalmente en el ámbito donde el gasto es más elevado, logrando optimizar los procesos de mantenimiento sin mermar la calidad de los servicios públicos.
El riego municipal: el gran desafío de las zonas verdes
Para entender la magnitud de este ahorro, es necesario analizar la estructura del consumo en nuestra localidad. Boadilla del Monte cuenta con una extensión superior a las 100 hectáreas de zonas verdes que requieren un mantenimiento intensivo y constante. Debido a esta configuración urbana, el agua destinada al riego representa el 84 % del consumo total de titularidad municipal, lo que convertía a este sector en el objetivo prioritario para cualquier plan de ahorro efectivo.
Con el fin de atajar el gasto innecesario, se ha llevado a cabo un estudio exhaustivo de toda la infraestructura hídrica del municipio. Los técnicos han auditado un total de 201 puntos de suministro que dan servicio a una red compleja compuesta por 2195 sectores de riego. Este despliegue tecnológico está supervisado por más de un millar de programadores, cuya configuración ha sido revisada para ajustarse a las necesidades reales de cada parque y jardín de la localidad.
Resultados cuantitativos y detección precoz de averías
La aplicación de estos nuevos criterios de gestión ha permitido establecer un cálculo preciso de las necesidades hídricas ideales para cada tipo de vegetación presente en el municipio. Gracias a este análisis, el servicio de mantenimiento ahora es capaz de detectar desviaciones anómalas en el consumo de forma inmediata. Esta capacidad de respuesta ha resultado fundamental para identificar fugas ocultas o averías en la red que, anteriormente, podrían haber pasado desapercibidas durante semanas.
Los datos de cierre del año 2025 arrojan una cifra impresionante: se ha conseguido reducir en casi 77.000 metros cúbicos el consumo de agua de riego respecto al periodo anterior. Lo más destacable de este logro es que se ha producido a pesar de que la superficie de zonas verdes en Boadilla ha seguido creciendo durante el último año. Este contraste demuestra que la tecnología y la gestión inteligente permiten expandir el patrimonio natural de la ciudad de una manera totalmente sostenible y compatible con el ahorro.
Hacia el uso de aguas regeneradas en los nuevos desarrollos
Mirando hacia el futuro más inmediato, el Ayuntamiento ya trabaja en el siguiente paso de su plan de sostenibilidad hídrica. Actualmente se encuentran en marcha los trámites con el Canal de Isabel II para formalizar el suministro de agua regenerada. Este recurso provendrá de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Valenoso, una infraestructura clave para la estrategia medioambiental del noroeste de la región.
El objetivo principal de esta iniciativa es destinar el agua tratada exclusivamente al riego de las zonas verdes situadas en los denominados Nuevos Desarrollos. Al sustituir el agua potable por agua regenerada para usos no domésticos, Boadilla conseguirá liberar una cantidad ingente de recursos de alta calidad para el consumo humano. Esta medida no solo supone un ahorro económico, sino que garantiza una mayor resiliencia del municipio ante posibles periodos de sequía o restricciones en el futuro.






