El Consistorio lanza a concurso público dos parcelas estratégicas para atraer empresas de servicios y tecnología que den soporte al nuevo Hospital Universitario, cuya apertura está prevista para este mes de septiembre.
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha dado un paso decisivo en su estrategia de desarrollo local al aprobar la enajenación de dos parcelas municipales en el parque empresarial de Prado del Espino. Esta operación, que parte de un presupuesto base de 3,2 millones de euros, busca aprovechar la inminente transformación de la zona ante la llegada del nuevo gigante sanitario de la localidad. A través de un procedimiento abierto, el municipio pretende captar inversión nacional e internacional que refuerce el tejido productivo y genere nuevas oportunidades de empleo directo para los residentes boadillenses.

Un enclave estratégico impulsado por la sanidad privada
La decisión municipal está intrínsecamente vinculada a la próxima inauguración del Hospital Universitario del grupo Hospiten. Este centro, que representa una inversión privada de casi 200 millones de euros, se convertirá en septiembre de 2026 en el primer hospital privado de Boadilla y en un referente asistencial para todo el noroeste de la Comunidad de Madrid. Con más de 55.000 metros cuadrados edificables, 17 quirófanos y 45 especialidades, el complejo no solo transformará la atención sanitaria, sino que actuará como un imán para empresas auxiliares que ahora encuentran en las parcelas licitadas el lugar idóneo para establecerse.
Detalles de la licitación: industria limpia y servicios comerciales
Para cubrir las diversas necesidades que generará el flujo constante de trabajadores y pacientes, el Consistorio ha puesto en el mercado dos suelos con usos muy específicos. El primero de ellos es un terreno de 2.500 metros cuadrados destinado a industria limpia extensiva, con un precio de salida de 642.000 euros más IVA. Este espacio está pensado para albergar laboratorios tecnológicos, centros de logística ligera o servicios técnicos vinculados directamente al sector biosanitario.
Por otro lado, la parcela de uso terciario comercial, que roza los 4.000 metros cuadrados, sale a subasta por un valor de 2.599.000 euros más IVA. Debido a su ubicación y dimensiones, se perfila como el emplazamiento perfecto para negocios de restauración, sucursales de servicios o edificios de oficinas que den soporte a la intensa actividad que se espera en el polígono. El pliego de condiciones es exigente en cuanto a plazos, obligando a los adjudicatarios a solicitar la licencia en seis meses y terminar las obras en tres años, garantizando así que el desarrollo no se detenga.
Seguridad jurídica y calidad de vida para el vecino
El alcalde de Boadilla, Javier Úbeda, ha defendido esta política de enajenación de patrimonio como una vía para mejorar la financiación de los servicios públicos sin aumentar la presión fiscal sobre el ciudadano. Según el regidor, la agilidad administrativa de Boadilla y su seguridad jurídica son factores que atraen a grandes corporaciones, como ya ocurrió en 2024 con las licitaciones residenciales en zonas como La Cárcava o El Pastel. El objetivo final es consolidar un modelo de ciudad donde el vecino pueda trabajar, recibir atención médica de primer nivel y disfrutar de servicios de ocio sin necesidad de realizar grandes desplazamientos fuera del municipio.






