Boadilla del Monte ha respondido con rapidez y eficacia a la nevada registrada desde primeras horas de la mañana de hoy. Según ha informado el alcalde del municipio, desde las 8:00 horas se activaron de manera inmediata todos los servicios municipales con el objetivo prioritario de garantizar la seguridad de los vecinos y mantener la movilidad en calles y espacios públicos.
La nevada, que cubrió buena parte del término municipal durante las primeras horas del día, obligó a desplegar un amplio operativo coordinado entre distintas áreas del Ayuntamiento, la Policía Local y Protección Civil. Los trabajos comenzaron desde primera hora, centrados especialmente en las zonas más sensibles y de mayor tránsito, tanto peatonal como rodado.
Entre las principales actuaciones llevadas a cabo, destaca la retirada de nieve acumulada en calles, aceras y parques públicos, una labor esencial para evitar resbalones y facilitar el paso de vehículos y peatones. Paralelamente, los equipos municipales procedieron a la aplicación de sal en puntos estratégicos del municipio, como accesos a colegios e institutos, centros de salud, instalaciones municipales y otras áreas con gran afluencia de personas, reduciendo así el riesgo de formación de placas de hielo.

Otro de los frentes de actuación ha sido la retirada de árboles y ramas caídas como consecuencia del peso de la nieve, una tarea fundamental para despejar calzadas y garantizar la circulación segura. Estas intervenciones permitieron restablecer con rapidez el tránsito en aquellas vías que se vieron afectadas de forma puntual durante las primeras horas del temporal.
Asimismo, los servicios municipales prestaron apoyo a los autobuses urbanos e interurbanos que registraron incidencias aisladas a causa de la acumulación de nieve y las condiciones meteorológicas adversas. Gracias a esta colaboración, el transporte público pudo seguir funcionando con relativa normalidad a lo largo de la mañana.
Todas estas actuaciones se han desarrollado en estrecha coordinación con la Policía Local de Boadilla del Monte y los efectivos de Protección Civil, que han atendido los avisos recibidos por parte de los vecinos y continúan trabajando en la resolución de algunos servicios puntuales. Desde el Ayuntamiento se ha destacado la importancia de esta coordinación para ofrecer una respuesta rápida y eficaz ante situaciones meteorológicas adversas.
Afortunadamente, la evolución del tiempo ha jugado a favor del municipio. La aparición del sol y la lluvia posterior han favorecido el deshielo progresivo, permitiendo que, a estas horas, la ciudad funcione con plena normalidad. Según ha señalado el alcalde, no se ha registrado ninguna incidencia personal grave que haya sido notificada hasta el momento, una noticia especialmente positiva tras un episodio de este tipo.
El regidor ha querido aprovechar la ocasión para agradecer públicamente el esfuerzo realizado por todos los trabajadores municipales y por los servicios externos contratados, como los de recogida de basuras, parques y jardines y mantenimiento de la ciudad, que han trabajado intensamente desde primera hora para minimizar los efectos de la nevada. “Su profesionalidad y compromiso han sido claves para que Boadilla haya podido recuperar la normalidad en tan poco tiempo”, ha señalado.
El agradecimiento se ha extendido también a los vecinos del municipio, por su colaboración y por seguir las recomendaciones de precaución durante las horas más complicadas de la mañana. Desde el Ayuntamiento se recuerda la importancia de extremar la prudencia en episodios de climatología adversa, especialmente en desplazamientos innecesarios y en zonas donde aún puede persistir humedad o restos de hielo.
Por último, el Consistorio ha confirmado que los servicios municipales permanecen atentos ante cualquier nueva incidencia que pudiera producirse a lo largo del día. Aunque la situación está controlada, se insiste en la necesidad de mantener la precaución y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia y seguridad.
Con esta actuación, Boadilla del Monte vuelve a demostrar su capacidad de respuesta ante fenómenos meteorológicos adversos, priorizando la seguridad de sus vecinos y la continuidad de los servicios esenciales.






